Aceites esenciales

¿Qué son los aceites esenciales?

Un aceite esencial es el compuesto aromático de una planta, son esas pequeñas moléculas chiquitas que contienen el poder de la planta maximizado, no contiene solo un aroma, sino también su poder sanador fisico, mental y espiritual.

¿Para qué sirven los aceites esenciales?

La primera respuesta que se me ocurre es… PARA HACERNOS SENTIR BIEN. Y este bienestar puede venir de muchas maneras. En función del uso que hagamos de los aceites esenciales.

AROMATERAPIA

Es el uso más extendido y conocido por el público. La base de la aromaterapia, se basa en los olores y las sensaciones que estos evocan.

La explicación científica es que el olfato, es uno de los sentidos más primitivos del hombre, ya que conecta con directamente con el cerebro reptiliano, ese que compartimos con todos los animales del planeta.

Cada olor, se asocia en nuestro cerebro a un tipo de información diferente. Estamos programados para reaccionar instintivamente hacia los olores. Gracias a eso, nuestro cuerpo nos avisa de un alimento deteriorado antes de llevarlo a la boca.

Todos los olores, están asociados en nuestro cerebro a emociones, como la sensación de peligro, desagrado, agrado, felicidad, alegría, paz, etc…

Así cuándo hueles algo, el olfato, qué es el sentido con más memoria, se altera la química cerebral. Predisponiendo a la persona a un estado emocional.

Puedes pinchar en el enlace, para leer más sobre aromaterapia emocional.

USO TÓPICO DE LOS ACEITES ESENCIALES

Otro de los usos es aplicado directamente en la piel. Bien puro sin diluir ó haciendo una mezcla en otro aceite que hace de conductor.

El aceite puro penetra más allá de la piel, sin dejar resíduos grasos, llegando al torrente sanguíneo y de ese modo, extendiéndose sus efectos a todo el cuerpo, en un intervalo de 20 minutos.

INGERIR ACEITES ESENCIALES

La tercera manera es por vía oral. Muchos de estos aceites, no todos, pueden ser ingeridos. De hecho tienen múltiples usos terapéuticos.

Advertencia: no se te ocurra tomar cualquier aceite, primero has de asegurarte que es 100% natural (en el etiquetado puede poner natural con solo un 10% de aceite puro). Y segundo asegurarte que es apto para el consumo.

Cómo usar los aceites esenciales

VÍA AROMÁTICA

Calentador de velitas

Es la forma más conocida pero has de saber, que cuando tú pones unas gotitas de aceite en un difusor de velita, olerá muy rico. Pero lamentablemente el calor descompone sus moléculas, perdiendo sus propiedades.

Difusores ultrasónicos

Sabes de esos aparatos con base de madera y luces LED, qué son bellísimos y que se han puesto tan de modo. Pues son ideales ya que consiguen expandir las moléculas de aceite sin deteriorarlas, ya que se hace en frío.

VÍA TÓPICA

Cuidado, no todos los aceites pueden ser administrados directamente en la piel. Algunos como el aceite esencial de canela o el aceite esencial de orégano, pueden quemar la piel si se aplican sin mezclar.

Muy importante que antes de experimentar, consultes a un especialista. Y en caso de duda, echa unas gotitas del aceite esencial en aceite puro de coco.

Otra cuestión es aplicar solo aceites 100% naturales, ya que de otra manera estarías llenando tu organismo de residuos sintéticos no artificiales. Un truco para diferenciar un aceite sintético, de otro 100% natural es, que al aplicar una gotita en tu mano se absorbe completamente, sin dejar residuos.

VÍA ORAL

Los aceites esenciales son excelentes purificantes, antisepticos, antibacterianos, etcétera. Como todo hay que usarlo con precaución.

Muy importante verificar, que el aceite que hemos comprado es 100% natural. Puesto que hoy en día la legislación, permite llamar natural a un producto que tiene un 20% nada más natural.

A veces no solo el precio es indicativo de calidad. Nada más pregunta al tendero de confianza si ese aceite que vas a comprar, se puede tomar.

Los aceites esenciales terapéuticos, tienen un proceso de fabricación que controla, desde la producción agrícola, su producción, envasado y comercialización.

Así tomar unas gotitas de aceite esencial de limón, en un vaso de agua. Es un excelente remedio alcalinizante para empezar el día.